|

"El monumento explica el Maestro Arenas Betancour, es de síbolo múltiple: la rebelión contra la opresión extranjera, el enfrentamiento entre el mundo casi vegetal y puramente animal de la Gaitana y su guerrero, y la civilización europea
simbolizada en un hombre casi todo de hierro, Añasco y el centauro, fruto del mestizaje que cae levantando en su mano la cruz y la espada.
Los potros, simbolizan ese elemento de la conquista que, sin desvirtuar el valor del hombre, dan a los invasores una superioridad tan abrumadora sobre los aborígenes. Porque, dice el Maestro, el origen del mito del centauro es la aparición del jinete que sobrecoge a las naciones que carecen del caballo y, sin lograr desligarlo del jinete los dedifican en un solo mito.
El centauro caído podría insinuar la ruptura de esa cultura, el surgimiento de una nueva, como según observación posteriormente hecha, aspira a significar la estructura metálica desnuda sobre la que descansa el monumento, en lugar del árbol que inicialmente se pensaba. A la cultura española surgida de la conquista y la colonia la sucede la cultura industrial"
"La figura de la Gaitana tiene dos caras: una amable, amorosa, tierna, bondadosa, maternal que mira al sol; simboliza la madre, la esposa, el sentimiento fraternal de toda mujer. La
otra, guerrera, feroz, indómita, llena de ira y venganza, con los cabellos al aire y la actitud bélica; es la rebeldía, la oposición al yugo español, la explosión de la libertad reprimida, la heroína ofendida en el más caro sentimiento.
Descansa, la Gaitana en un jaguar o tigrillo joven de potentes garras y afilados colmillos en actitud de ataque, que insinúa la naturaleza exótica y exuberante del nuevo continente.
El guerrero que domina y corona el conjunto, armado de arco aún tenso del certero disparo, porta una máscara de halcón o águila, ave de rapiña y veloz vuelo, animal adorado por los aborígenes en el cual creía se convertiría después de la muerte"
Los Cronistas de Indias nos presentan la silueta de la Gaitana como la estampa de la venganza. Pero desconocen otros valores determinantes de su personalidad. En la familia Andaki tenía valor especial ante sus descendientes el respeto, el afecto y la solidaridad entre los parientes.
El apego a la tierra, a la cual se sentían ligados por motivos religioso; prueba de ello están estampadas en piedra muchas figuras rituales.
La defensa de la libertad es otra de las es otra de las características. Su mente positiva vislumbra el momento histórico y actuó con decisión, arrojo y constancia. El espíritu de rebeldía ante la injusta invasión se prolonga por dos siglos que se enmarcan ante el sacrificio del hijo en 1539 hasta el exterminio total de nuestros aborígenes.
Los pueblos adquieren una identidad que los tipifica y los define. Neiva y el huila se identifican con la Gaitana, con su amor a la libertad, con su apego a la tierra y su valor indomable.
La estructura en su parte superior alcanza los 30 metros de altura en promedio por 12 m de ancho. La plataforma es de aproximadamente 500 metros cuadrados. |